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martes, 3 de diciembre de 2013

¡Feliz cumpleaños Padre Poveda! (Carmen Hernández Montalbán)

Foto de Torcuato Fandila
El día 3 de diciembre, los personajes de los cuentos tradicionales, han transitado por las calles de Guadix. Decenas de niños del Colegio Padre Poveda de las cuevas, celebraban así la inauguración de su biblioteca escolar. Verdaderamente había algo que celebrar, porque las bibliotecas escolares cumplen una función principal: son esencialmente un lugar de aprendizaje, de encuentro y comunicación, integrado en un proyecto pedagógico. Deben estar abierta al exterior, relacionarse con su entorno social y cultural, y colaborar con otras instituciones. Esto servirá para convertirse en catalizador que nos ayude a conocer la realidad del alumnado, e implicar a los elementos responsables de su educación. En este momento, ese proyecto de aprendizaje, impulsado por la Junta de Andalucía, a través del CEP (Centro del Profesorado) aquí en Guadix, es el llamado Comunidades de Aprendizaje. Este proyecto tiene un lema: “Todos enseñan, todos aprenden” que precisamente tiene como objetivo hacer partícipe a toda la comunidad educativa (alumnos, ex alumnos, docentes, padres, directivos, etc.) que influyen y son afectados por el entorno educativo. Todos tienen algo que enseñar, todos pueden aprender. Mi hermana Dori y yo, como ex alumnas del Colegio Padre Poveda, hemos querido participar de esta celebración, contando un cuento y realizando una actividad de animación a la lectura, en el que han participado alumnos, padres y docentes.
Guadix, fue la cuna de un proyecto pedagógico, el de la Institución Teresiana que fue la institución primordial del sacerdote y misionero Pedro Poveda. Él supo ver en la educación, la cultura y la promoción de la persona, la posibilidad de una respuesta a los problemas sociales y un espacio para el encuentro de la persona con Dios. Desde el punto de vista social, el término persona, designa al ser que vive y se desarrolla en sociedad, pero al mismo tiempo nunca deja de actuar con un carácter individual, haciendo uso de su singularidad. Y es especialmente de esa singularidad de la que podemos aprender. Para que una persona pueda desarrollarse como tal, fundamentalmente tiene que tener cubiertas sus necesidades primordiales: alimento, vestido, techo y educación.
La Institución Teresiana, recogió su antorcha y podemos decir que a día de hoy, todavía continúa luchando para mantener viva su filosofía de innovación y de respuesta, su educación en valores. Una pedagogía que actualmente podemos considerar de lo más progresista y puntera. Aquellos años en Guadix, marcaron para siempre a Pedro Poveda, pues consiguió poner en funcionamiento no sólo unas escuelas, sino unas escuelas en las que se aplicó un método pedagógico “manjoniano”, considerado de los más avanzados por entonces.
Por eso nos sentimos en cierto modo privilegiadas, porque a pesar de que hemos vivido en una situación precaria económicamente, hemos sido ricas en educación y en valores, algo que nos ha engrandecido como personas, personas que pueden aportar e impulsar una sociedad más justa y más humana.
Cita de Pedro Poveda:
“En nuestro programa, después de la fe, mejor dicho, con la fe, ponemos la ciencia. Somos hijos del Dios de las Ciencias, de quien dice la Sagrada Escritura: ‘Deus Scientiarum, Dominus est’. El autor de la fe y de la ciencia es uno mismo, Dios, y el sujeto de la fe y de la ciencia,  la criatura humana. Así como os decía el otro día que seáis mujeres de mucha fe, de fe viva, de fe sentida, y que nunca digáis: no más fe, así os digo hoy: desead la ciencia, trabajad por conseguirla y no os canséis nunca, ni digáis jamás: no más ciencia. La mucha ciencia lleva a Dios, la poca nos separa de Él”.

domingo, 1 de diciembre de 2013

De Montiel a Pedro Martínez: historia de un linaje de CARMEN HERNÁNDEZ MONTALBÁN


Introducción:

Conocí a Manuel Bravo Pérez, catedrático de Odontología Preventiva de la Universidad de Granada, hace aproximadamente seis años. Nuestro encuentro está cargado de anécdotas curiosas que relataré en otro artículo, para no desviarnos del tema que nos ocupa. Por entonces yo trabajaba en el Archivo Diocesano y Capitular de Guadix, catalogando impresos antiguos para el Catálogo Colectivo del Patrimonio Bibliográfico Español. No pasó mucho tiempo hasta que comencé a interesarme por la documentación que allí se custodiaba, al principio con cierto miedo y respeto por su antigüedad y valor, vencidos finalmente por mi gran curiosidad. Pronto empecé a familiarizarme con la tipología, estructura y grafía de los documentos de cada época, contenidos en las carpetas,  agrupados en distintas secciones: Capellanías, Expedientes matrimoniales, Libros de actas capitulares, Pleitos (de distinta naturaleza), Expedientes de limpieza de sangre, etc. Manuel Bravo me había contado que su familia conservaba documentación desde hacía siglos y que por una de las líneas genealógicas, descendía de los fundadores de Pedro Martínez, pueblo de nuestra comarca en la zona de los Montes. Sus antepasados, procedentes de Huelma, habían nacido y residido en Guadix hasta bien entrado el Siglo XIX. Actualmente tengo el placer de trabajar en la genealogía de la familia Bravo Pérez y tengo a mi disposición una copia de toda esa documentación, que junto con la hallada en distintos archivos, me ha servido para la realización de su árbol.
Uno de los documentos más curiosos de entre todos, es un memorial del siglo XVIII, redactado por su sexto abuelo paterno, Francisco Javier Bravo Pretel, en el que se prueba el parentesco con los fundadores: Pedro Martínez de Pretel y María Pretel, que comienza como sigue:
“Memorial de las noticias que tengo de la familia de mi madre Doña Juana Gutiérrez de Pretel, Natural y descendientes de Guelma, y también oí decir a dho mis padres que Ambas líneas de Preteles y Bravos abía ziertas ejecutorias que en caso necesario las allaríamos en dicho lugar de Guelma, o en casa del Señor Dn. Nicolás de Robles Caballero veintiquatro de la Ciudad de Granada y son como sigue = que Fernando Pretel vino a poblar Guelma, y hubo por su hijo a Sebastián Pretel y este litigo su ejecutoria asta llegar a Juan García de la Fuente Pretel en el año de 1395- y el dicho Juan García se allaba de alcaide del Castillo de Montiel, cuando el Rei Dn. Enrique mato al rei Dn. Pedro su hermano, llamado el Cruel, y el dicho Juan García fue familiar del Santo Oficio de la Ynquisicion de las Ciudades, obispados de Cordova y Jaen Adelantamiento de Cazorla, Abadía de Alcala la Real…”
La veracidad de la información que contiene el Memorial de Francisco Javier Bravo, ha sido probada, contrastándola en la medida de lo posible con otra de impresos y manuscritos, hallada en distintas fuentes.

Juan García de Pretel y la Batalla de Montiel.

Francisco Javier Bravo de Pretel sigue relatando en su Memorial… “El rey Dn. Pedro junto 3000 de a cavallo, los 1500 moros del Reyno de Granada y llegado con ellos a la villa de Montiel, le alcanzó allí el Rey Dn. Enrique, su hermano y dandole Batalla, la gente que yva con el Rey Dn. Pedro dexandose luego vencer se desbarato y puso en huyda. Y el Rey Dn. Pedro se encerró en Montiel de donde saliendo desesperado de socorro, se puso en poder de Dn. Beltran de Claquin (Beltran du Gesclín) y estando en su tienda entro el rey Dn. Enrique su hermano y lo mato a puñaladas, en viernes a 13 de marzo de 1369 por lo cual quedo pacífico rey de Castilla y Leon. Era en esta sazon Alcayde del Castillo de Montiel Juan García Pretel, hijo de Ruy Perez de Pretel como consta por executoria que los de este Apellido sus descendientes, tienen en la ciudad de Baeza litigada Ante Rodrigo Alvarez de Toro Alcalde de los hijosdalgos, y Alonso de Villaquirán…”
La descripción que Francisco Javier Bravo hace de la Batalla, es muy parecida a  la que aparece en el impreso antiguo Nobleza de Andalucía, de Gonzalo Argote de Molina, de 1588, citada en 1674 por Juan Flórez de Ocáriz en su Libro Primero de las Genealogías del Nuevo reyno de Granada:
“Los linajes de Gallegos y Pretel se juntaron, y es todo uno en Baeza, como lo escribe Argote de Molina, y que el año de 1369, en que se perdió, y murió el rey Don Pedro Cruel, o Justiciero, era Alcayde del Castillo de Montiel (donde estuvo) Juan García Pretel, hijo de Ruy Perez de Pretel, como consta por executoria que los deste apellido tienen en la ciudad de Baeza…, por ella consta que el dicho Juan García Pretel era hijosdalgo, y Alcayde del Castillo de Montiel a esta sazón…”.
Esto tuvo lugar en Montiel en la segunda mitad del siglo XIV. La corona de Castilla vivió un terrible enfrentamiento entre el que ostentaba el poder, Pedro I, y su hermano Enrique de Trastámara, hijo bastardo del rey Alfonso XI, afectando a todas las capas de la sociedad, desde la nobleza al clero, hasta la gente humilde del campo y la ciudad. Esto, igualmente, tuvo repercusión internacional, pues soldados procedentes de Francia como de Inglaterra; protagonistas de la Guerra de los Cien años, participaron en uno y otro bando. Según la opinión de muchos expertos, esta contienda podría considerarse como la primera guerra civil española, pues ven en ella un primer indicio de lucha entre las dos Españas, una la conservadora, representada en la persona de Enrique de Trastámara, que miraba hacia el pasado, y otra progresista, encabezada por Pedro I, que ponía la vista en el futuro, acusado de favorecer a la población judía y musulmana. Las condiciones económicas y sociales en que se resolvió el conflicto eran difíciles: grandes catástrofes, como la epidemia de peste negra o los pésimos años de cosecha, con la consecuente caída de la producción agraria, tuvieron como respuesta una actitud cada vez más violenta de los poderosos que veían reducidas considerablemente sus rentas.
Juan García de la Fuente Pretel, era Alcaide del castillo de Montiel, hijo de Ruy Pérez de Pretel, conocido como “Caballero de la Banda”. Tuvo por hijo a Diego Martínez de Pretel, con el que sirvió en la Guerra de Aragón y particularmente en el Cerco de Calatayud. Continúa Juan Flórez de Ocáriz: “El qual Diego Martínez Pretel tuvo por hijos a Pero Martínez Pretel, Juan, Diego, Sancho, González y Pascual. Los quales litigaron su hidalguía y ganaron la dicha Executoria”.
He encontrado dos documentos manuscritos que atestiguan la información que ofrecen Gonzalo Argote de Molina y Juan Flórez de Ocáriz. Estos Documentos son: Una Real Provisión ejecutoria de hidalguía de Juan Martínez Pretel, de Baeza, presentada en Santisteban del Puerto, de 1666, y otra prueba de hidalguía presentada por Pedro Martínez de Pretel, nieto de Juan García de Pretel, el alcaide del castillo de Montiel. No hay que confundir a este Pedro Martínez con el fundador, pues por la fecha en que fue hecho el documento, todo apunta a que se trata de un tío del mismo. Ambos documentos hacen referencia a la segunda Ejecutoria presentada en tiempos de  Enrique IV, hermano de padre de la Reina Isabel la Católica, por el dicho Pedro Martínez de Pretel que dice: “Pedro Martínez, pareció ante el dho Rodrigo Alvarez mi alcalde de los hijosdealgo y presento un escrito (…) declarando los lugares donde el avia los testigos para prueba de su intención dijo que los avia de la dha villa de Santistevan del Puerto donde el morava y en la ciudad de Jaen y en las villas y lugares de su ovispado y otros en las villas y lugares de toda la tierra de la orden de Santiago y otro sí dijo que por quanto algunos testigos eran viejos y tan cansados de que en sus pies que no podían venir a la dicha mi corte en sus pies ni en cavallos y otros algunos que eran cavalleros y tenían castillos y fortalezas en frontera de moros y tenían fecho pleito(…) y aunque le eran menesterosos y ellos eran de grandes caudales (…) pidio a el dho mi alcalde que le mandase dar mi carta de executoria para las justicias de los dhos lugares para que reciviessen los dhos de los tales testigos e fiço juramento que no demandava maliciosamente salvo porque entendiendo que en otra manera no podia provar su intenzion  y los dhos mi alcaldes y notario  visto el dho pedimento   y todo lo  que el dho Pero Mnez ante ellos dijo y mandaronle dar mi carta para que tomassen y reciviessen a las sus dhos de las tales personas tomandoles primero juramento la señal de la Cruz que si pudiesen venir a la mi corte en sus pies o cavallos y les pusiessen plaço que viniessen personalmente y sobre esto asignaronle cierto plaçoa que fuese con la dicha mi carta y viniesen los tgos. y provanças (…) El dicho Gomez Hernandez Malaver comendador de Santiago de Monticon testigo Presentado por home hijodealgo de dicho lugar(…) dijo que avia andado en Aragon cuando la guerra del rey Don Pedro sobre Calatayud y que conociera a Juan Garcia de Pretel en el Real de Calatayud y que traia un su hijo que llamaban Diego Martinez  y que los viera siempre defender por hijosdealgoy servia siempre en estado de los hijosdealgo y que este Pero Martinez que es hijo del dho Diego Martinez y nieto de el dho Juan Garcia=”

Pedro Martínez y María Pretel, los fundadores.

Guadix fue conquistada por las tropas al servicio de los Reyes Católicos, el 30 de diciembre de 1489, después del cerco y un largo asedio a Baza, que no sin trabajo hicieron caer el día 28 de noviembre del mismo año. No sabemos en qué momento llegarían los fundadores, Pedro Martínez de Pretel y María Pretel, su prima y esposa, casados con bula de su Santidad. Estos, según Francisco Javier Bravo, fueron vecinos del Cortijo de la Zacedilla y antes habían sido vecinos de Huelma. En la prueba de hidalguía antes citada, Pedro Martínez, tío del fundador, declara ser hijo de Diego Martínez Pretel, según concuerda con la información que nos da Juan Flórez de Ocáriz. Diego Pretel, hijo de Juan García Pretel, casó con Catalina Martínez y tuvieron por hijos a Pedro Martínez Pretel, Juan Martínez Pretel, Diego Martínez Pretel, Sancho, Gonzalo y Pascual.
En la Biblioteca Digital de la Real Academia de la Historia, encontramos un documento que contiene un pequeño esquema genealógico, en el que aparece un familiar de Pedro Martínez: su prima Doña Isabel Ruiz Pretel, esposa de Don Diego de la Cueva y Navarrete, conquistador de Guadix, uno de los 200 caballeros que obtuvieron mercedes en tiempos de los Reyes Católicos, hija de Pedro Martínez de Pretel, el que litigaba en la ejecutoria de hidalguía anteriormente citada, uno de los hijos de Diego Pretel, y Catalina Martínez. Por tanto, Pedro Martínez de Pretel, el fundador, debió ser sobrino de este otro Pedro. Así pues, sabemos que los abuelos de Pedro Martínez y su prima Isabel Ruiz debieron ser Diego Pretel y Catalina Martínez. Hija de Isabel Ruiz y Diego de la Cueva sería Isabel de la Cueva, que casó con el Comendador Juan Dávalos, hermano mayor del Cardenal Don Gaspar Dávalos, Obispo de Guadix y fundador del Monasterio de Santiago.
Los fundadores de Pedro Martínez debieron llegar entonces a Guadix, si no en tiempos de la Reconquista, poco después. Y estaban emparentados con las familias más encumbradas de la sociedad  accitana, procedentes de pueblos y villas de Jaén, que en su mayoría habían obtenido heredad por su participación en la Guerra de Granada.
Continúa diciendo Francisco Javier Bravo en su Memorial: “Juan García Pretel, alcaide del Castillo de Montiel, hubo por su hijo a Diego Pretel, que casó con Catalina Martínez y tuvieron por su hijo a Pedro Martínez de Pretel, que casó con María Sánchez Santisteban de cuyo matrimonio tuvieron por su hijo entre otros, a Sebastián Pretel, que casó con Catalina de Almansa, de cuyo matrimonio tuvieron por su hijo entre otros a Fernando Pretel, que casó con Juana de Navarrete, quien la susodicha y su marido otorgaron testamento de mancomun en la Villa de Huelma, en 17 de marzo de 1518, declara sus hijos entre otros a Sebastián Pretel quien otorgó testamento en la villa de Huelma en 3 días de febrero de 1592 ante Juan Martínez de Heredia…”
Por tanto el parentesco entre Pedro Martínez y Nicolás de Robles, contemporáneo de Francisco Javier Bravo, confluiría en el matrimonio de Diego Pretel y Catalina Martinez. El parentesco de Juana Gutierrez Pretel con los fundadores, consta en el Acta de fundación de la Capellanía que fundó María Pretel y los distintos pleitos que se generaron para la posesión de dicha Capellanía; en los que constan las fes de bautismo de la rama Bravo Pretel, entre otras.

Fundación de la Capellanía por María Pretel


Juan Rodríguez Titos, en su libro Pedro Martínez, Campo y cielo, explica de forma muy acertada a mi parecer, cómo pudieron ser pobladas las tierras de la zona de los Montes: “Las tierras de Pedro Martínez fueron concedidas en imprecisos fragmentos por los Reyes Católicos a algunos caballeros y peones militares castellanos que habían contribuido a la conquista de Granada. La imprecisa delimitación de estas concesiones favoreció la apropiación de tierras baldías colindantes en una auténtica acumulación de terrenos, de manera que ahí se originaron las grandes propiedades. Algunos de estos latifundios se incrementaron aun más por compra a bajo precio de tierras vecinas a beneficiarios de mercedes, más interesados en dineros que en agricultura…”
Antes de la llegada de Pedro Martínez y María Pretel a estas tierras ya eran propietarios del Cortijo de los moriscos Diego de la Cueva y su esposa Isabel Ruiz, prima de Don Pedro Martínez y María Pretel, como consta en el Memorial de Francisco J. Bravo: “Isabel Ruiz, prima hermana de Pedro Martínez fundador, dejó el Cortijo de los Moriscos que reditua anualmente treinta fgs. (fanegas) de trigo y cebada…”, por lo tanto no es extraño deducir que siento parientes, los fundadores compraran las tierras vecinas a las de su prima.
Las tierras de Pedro Martínez no tuvieron iglesia propia hasta 1564, fecha en la que María Pretel, ya viuda, funda la Capellanía y nombra copatrono a su yerno Juan Rodríguez Cuvero. Estos documentos arrojan nueva luz a la información ya conocida: la fundadora, en esta fecha vivió en Guadix, en la Parroquia de Santiago, como bien lo expresa el documento: “ In Dey nomine Amen: sepan quienes esta carta de publico instrumento vieren como María Pretel, viuda mujer que fue de Pedro Martínez mi marido difunto, que sea en Gloria digo: que por quanto mi voluntad deliberada ha sido y es instituir una capellanía a honor y honra de Dios Nuestro Señor y de su bendita Madre para que desde agora pª siempre jamas se sirva en la Yglesia que yo tengo edificada en el Cortijo que yo tengo cerca del Mencal en los montes de esta ciudad o en la Yglesia de Sr. Santiago de esta ciudad en cuya perroquia, yo soy vecina é perroquiana ó en el Monesterio de Sr. Sn. Francisco de esta Ciudad donde mas convenga…”
En otro documento de dicha capellanía muy posterior a este, del siglo XVIII, una prueba de parentesco de Juan Gómez Mirantes, descendiente de los fundadores, a favor de su hijo dice así: Que las tierras sobre que fundó la Dª María Pretel, las adquirió por donación, que de ellas le hizo su hermano Pacho Pretel, a quien, como dice constar de dichos libros, las dio por ser buen soldado el Rey Católico que venía conquistando estas tierras de el poder de los moros: y que sobre ellas fundó la dicha Dª María Pretel, estando casada con Pedro Martínez  en la primera venida que hicieron a este pueblo antes de la rebelión de los moriscos, con cuyo motivo se ausentaron de el por espacio de ocho años y que después vinieron a establecerse en él, y continuaron con la fundación de dicha Capellanía…”
Este testimonio es una prueba de cómo el paso del tiempo puede alterar una información de una generación a otra, pues Juan Gómez Mirantes declara que María Pretel había fundado la capellanía estando casada con Pedro Martínez, pero el Acta de fundación nos dice que la fundadora era viuda. Sí debió ser cierto que se habían ausentado de Pedro Martínez por un tiempo, pues fueron vecinos de la Parroquia de Santiago de Guadix y que el motivo de su ausencia pudo ser la Rebelión de los moriscos de 1568, cuatro años después de la fundación. 
Claro es que, si bien los fundadores no llegaron inmediatamente después de la Conquista de Guadix, debieron hacerlo antes de 1554, pues Pedro Suárez, en su Historia del Obispado de Guadix y Baza ya nombra el Cortijo de Pedro Martínez:
“En el distrito de Montarum -que ahora llaman montes de Guadix- no se hizo erección de Iglesia alguna, por no haber población de consecuencia, hasta que en el año 1554, en que celebró sínodo Don Martín Pérez de Ayala, se erigieron las tres iglesias siguientes con sus curatos, aunque sin beneficios. En el lugar de Gobernador se erigió en parroquial la iglesia de San Sebastián, a la cual se le asignaron términos y anejos. En el lugar de Alamedilla se erigió parroquial dedicándola a San Antonio y uniendo a ella los vecinos del Peñón, que llaman de Francisco de Mescua, los de Pedro Martínez, los de Fuente Caldera, los de Fadín-Alcalde, los de Méndez, los de Olivares y otros.”
Los bienes sobre los que María Pretel instituyó la capellanía se detallan también en el Acta de fundación. Casi todos se localizan en el Pago de Faugena, cerca de Guadix. Y eran trabajados en su mayoría por moriscos que tenían las tierras en arrendamiento o bien en propiedad. Algunos pertenecían a familias muy populares, cuyos nombres apadrinaron alguna calle de Guadix, como es el caso de la familia Mensafí. “Lorenzio Farhon por reconocimientos que hizo por Juan de Larraquel, setecientos é sesenta é siete maravedís e medio que debe de censo en cada un Año pagado á primero día del mes de enero de cada Año, los quales están cargados sobre una alanzada de viña que es en el Pago de Faugena, linde de la Rambla, y de los herederos de Lope Mensafí, y con el Acequia y con otra Rambla”.
Los moriscos de la comarca, como los del resto del Reino de Granada, se vieron sometidos a una fuerte presión aculturadora como refleja el Synodo de Martín Pérez de Ayala de 1554.
El nivel de vida empeoró debido a la crisis de la industria sedera, tan próspera en nuestra tierra en otros tiempos. Hubo cambios en la propiedad de la tierra y en la forma de trabajarla, que restaron a la producción agrícola, además de un aumento de los impuestos para este sector de población. Estos y otros factores trajeron como consecuencia la rebelión morisca y la posterior expulsión, que posiblemente tuvieron que ver en el cambio de residencia de Pedro Martínez y María Pretel a Guadix.

Conclusión
Como ya se ha dicho anteriormente, la rama de los Bravos y Preteles queda reflejada en las fes de bautismo en las que constan cómo de Don Diego Pretel y de Juana Martínez, nació Pedro Martínez de Pretel en 1584. Pedro Martínez casó con Dª Juana Gutiérrez y tuvieron por hijo, entre otros a Antón en 1637. Antón adoptaría el apellido materno y casó con María Ascutia, los cuales tuvieron por hija a Juana Gutiérrez de Pretel en 1683.
Fue con Juana con la que se unieron los linajes de Bravos y Preteles, pues esta se casó en 1706 con Blas Ignacio Bravo, natural de Guadix, que había quedado viudo de María de Raya, su primera mujer, en la Parroquia de Santiago. De la unión de Juana Gutiérrez de Pretel e Ignacio Bravo nació, entre otros, Francisco Javier, el autor del Memorial, de profesión herrero y propietario, nacido en 1711. La familia Bravo estaba asentada en la actual calle de San Miguel, cerca de la antigua Puerta de Granada, donde tuvieron varias viviendas y fundaron en la Parroquia algunas Obras Pías. Un hermano de Francisco Javier Bravo, Juan Francisco de Paula Bravo, sería pretendiente a la Capellanía que fundó María Pretel y llegaría a ordenarse sacerdote. Agustín Bravo, hijo de Francisco Javier Bravo, también fue sacerdote y estuvo en posesión de dicha Capellanía, así como su hermano Pascual Bravo Pretel (1749), antepasado en línea directa de mi amigo Manuel Bravo Pérez. Este también fue pretendiente a la Capellanía, pero no llegó a ordenarse lógicamente, pues años más tarde contrajo matrimonio con Doña Josefa Durán y Flores, hija del que fue Regidor de Guadix: Don José Durán y Ariza.  De este matrimonio nació entre otros, Don Manuel Bravo Durán (1787), que casó con Doña  Antonia Minóver Garbín, natural de la Orotava en las Islas Canarias, de cuyo matrimonio nació también, entre otros, Manuel Bravo Minóver. Manuel casaría con Doña Justina Caldas, de Granada, y tuvieron por hijo, entre otros, a Manuel Bravo Caldas (1854). Don Manuel Bravo Caldas, que fue Juez de Primera Instancia e Instrucción en distintos lugares, contrajo matrimonio con Doña María del Pilar Palacios Vílchez, con la que tuvo, entre otros, a Manuel Bravo Palacios (1891). Manuel Bravo Palacios, médico, casó con Doña Concepción Cárdenas Sánchez, de cuyo matrimonio nació Don Manuel Bravo Cárdenas (1932),cirujano, que casó con Doña Emilia Encarnación Pérez Pérez. Y de este último matrimonio nacerían: Inmaculada, Manuel (mi amigo), José Javier y Cristina Bravo Pérez, los descendientes más recientes de esta línea.





BIBLIOGRAFÍA:
ARGOTE DE MOLINA, Gonzalo. Nobleza de Andalucía. Sevilla: [s.n.], 1588 (por Fernándo Díaz).
ASENJO SEDANO, Carlos. Guadix la ciudad musulmana del siglo XV y su posterior transformación en la ciudad neocristiana del siglo XVI. Granada: Diputación Provincial, 1983.
FLÓREZ DE OCARIZ, Juan. Libro primero de las genealogías del nuevo reyno de Granada. Madrid: (s.n.), 1674 (Por Ioseph Fernández Buendía).
GARRIDO GARCÍA, Carlos Javier. “La integración baldía de los seises y oficiales moriscos del reino de Granada (1570-1584): la familia Ramí de Guadix”: Miscelanea de Estudios árabes y hebraicos. Sección Árabe-Islam. Vol. 59 (2010), p 21-43.
LADERO QUESADA, Miguel Ángel. Granada después de la conquista: repobladores y mudéjares. Granada: Diputación Provincial, 1993.
LAFUENTE ALCÁNTARA, Miguel. Historia de Granada, Vol. IV. Granada: Universidad, 1992.
LOPEZ DE HARO, Alonso. Segunda parte del nobiliario genealógico de los reyes y títulos de España. Madrid: [s. n.], 1622 (Por la viuda de Fernando Correa Montenegro).
RODRÍGUEZ TITOS, Juan. Pedro Martínez, campo y cielo. [Pedro Martínez]: Ayuntamiento de Pedro Martínez ; Granada : LíderComarca de Guadix, 1997.
SUÁREZ, Pedro. Historia de el Obispado de Guadix y Baza. Madrid: [s.n.], 1696 (En la Imprenta de Antonio Roman).
VALDEÓN, Julio. Pedro I el Cruel y Enrique de Trastámara ¿la primera guerra civil española?. Madrid: Santillana, 2002.

DOCUMENTOS INÉDITOS:
Memorial de Francisco Javier Bravo. Archivo de la familia Bravo Pérez.
Partidas bautismales [varias]. Archivo de la familia Bravo Pérez.
Ejecutoria de hidalguía de Juan Martínez Pretel. Archivo de la Real Chancillería de Granada (ARChG), 4618-012.
Ejecutoria de hidalguía de Pedro Martínez. Archivo de la Real Chancillería de Granada (ARChG), Legajo 612, pieza 5, cabina 304.
Acta de fundación de la Capellanía de María Pretel. Archivo Histórico Diocesano de Guadix (AHDGu), Est. 12, Tab.20, Caja 2745, leg. 9.

RECURSO ELECTRÓNICO:















sábado, 16 de noviembre de 2013

MERRILL F. McLANE Y GUADIX de Carmen Hernández Montalbán





Todos conocemos la fascinación que nuestra tierra suscita en quienes nos visitan. Podemos constatarlo en los numerosos artículos y crónicas de viaje que los turistas de otras épocas dejaron escritos. Especialmente en el siglo XVIII y XIX, cuando viajar, por el placer de viajar era privilegio de aristócratas y lores. Pero Existen personajes casi anónimos que nos han visitado posteriormente, atraídos por la belleza de un paisaje lleno de contrastes y la singularidad de nuestra forma de vida. Este es el caso del americano Merrill F. McLane, del que tuve noticias a través de mi amigo Pepe López, el mismo que regenta el quiosco de prensa y libros “Al-Andalus” en la acera del parque. Me contó que un americano apellidado McLane hacía algunos años había pasado por Guadix, habían conversado bastante sobre las costumbres del lugar y que éste le había dedicado unas palabras en un libro en inglés del que ignoraba el título ¿Podrías intentar buscarlo, tú que estás más familiarizada con el mundo de las bibliotecas e internet? así sin más datos que el apellido, la búsqueda resultó apabullante e infructuosa. Al poco tiempo me dijo que finalmente lo había encontrado, que un amigo suyo lo tenía y que le había proporcionado una copia del capítulo dedicado a él. El libro en cuestión se titula “East from Granada (Al este de Granada)” de Merrill McLane y el capitulo que le dedica a Pepe es “The poet and the Monk’s Cave (El poeta y la Cueva del monje)”. En seguida sentí curiosidad por saber lo que contaba y pedí a mi amigo Ignacio Ferriz, director de la academia de inglés “Manchester” que hiciera el favor de traducírmelo. Así lo hizo, entusiasmado también por el hallazgo.
Hice una búsqueda rápida en internet y descubrí en una esquela necrológica que Merrill McLane, que murió en el 2008 con 91 años, era un coronel retirado del Cuerpo de Marines de los EEUU de América en la 2ª Guerra Mundial, participó en la operación para retomar Guam de los japoneses y fue galardonado con la estrella de bronce. Hizo una maestría en antropología cultural en la Americam University, realizando varios trabajos sobre los gitanos en España.
En el capítulo dedicado a Pepe cuenta en primera persona, cómo es guiado por mi amigo hacia la cueva del monje y en ella, después de mostrársela, a través de sus ventanas contemplan el paisaje de Guadix al fondo con la catedral, coronado de cerros minados de cuevas, y la Sierra Nevada. Pepe emocionado recita espontáneamente las primeras líneas de un poema que él había escrito durante sus años de trabajo en Barcelona:

Guadix,
Donde he nacido,
Tierra de arcillas doradas
De ocres color de luna,
De rojo color naranja…

Merrill McLane asombrado, anima a Pepe para que continúe su recital impresionado por su talento; la pasión que se manifiesta en su postura erguida y el brillo de sus ojos. Lo describe con la apariencia de un poeta hablando ante un auditorio universitario, lleno del espíritu del duende. También cuenta que antes de esta expedición, como él la llama, habían visitado un bar en las cuevas bajo una parra, allí Pepe le explica a nuestro visitante americano las diferencias que existían por entonces entre los habitantes de cuevas “los cueveros” y los que viven en la ciudad, cuando hace tan sólo unas décadas, las cuevas eran consideradas como los suburbios de Guadix y el estigma de ser un cuevero trazaba una línea bien dibujada entre los de arriba y los de abajo.
Animo a los responsables políticos a promover la traducción y edición de este libro, homenaje a nuestra tierra y nuestras gentes, para que lo conozcan, y que algún día pueda tener un hueco bien merecido en la sección local de nuestra Biblioteca Pública Municipal.

martes, 15 de octubre de 2013

"Juan Ramón Miranda, cirujano accitano del siglo XVIII" de Carmen Hernández Montalbán


Supe de la existencia de este cirujano a raíz de una de mis investigaciones genealógicas. Desafortunadamente, no pude profundizar mucho sobre los antepasados de Juan Ramón, ya que de los libros parroquiales de Baza, de donde procede esta familia, sólo perduran los posteriores al siglo XVIII. Los anteriores fueron destruidos posiblemente en la Guerra de la Independencia, a juzgar por la fechas, aunque esto sólo es una hipótesis. No obstante si acudimos a algunas publicaciones sobre la historia local de Baza, encontramos personajes que tuvieron cierta relevancia con este apellido y que supongo, pudieran ser antepasados de Juan Ramón. Por ejemplo: Don Pedro Miranda Salón el que fuera corregidor de Guadix y Baza en el siglo XVI, perteneciente a una próspera familia de mercaderes burgaleses de origen judío, del que aún se conserva el escudo en el edificio del Ayuntamiento viejo. También se nombra a Don Juan Ignacio Miranda, caballero de la Orden de Santiago, familiar del Santo Oficio de la Inquisición y controvertido personaje que tuvo cierto poder en esta ciudad de Baza, del que existen numerosos pleitos en su Archivo Notarial.
Don Juan Ramón Miranda nació en la villa de Gor, comarca de Guadix, según consta en la partida de bautismo contenida en su expediente matrimonial:

“En la Villa de Gor a veinte y un días del mes de Febrero de mil setecientos y treinta y nueve años, Yo Dn. Pedro Zoilo del Peral, cura Thte. De la Yglesia. Parroquial de dicha villa, de comisión de Dn. Josep Sanz Matute, cura de la Yglesia de Gorafe, Bautice solemnemente en la pila de esta Villa de Gor a un niño, a quien puse por nombre Juan Ramón hijo Legítimo de Dn. Thomas de Miranda, Vezino de esta Villa y natural de la Ziudad de Baza, y de Ana García Villapalacios, vecina y natural de esta Villa, nazió dicho niño el día treze de dicho mes y año. Abuelos paternos, Maximo de Miranda y Antonia Zurana; maternos, Rodrigo García y Mariana Lozano, Padrinos Gregorio García y Ana García, y Don Joseph Gonzalez y Pascual Ximenez, y  Yo el presente Cura que doy fe, vezino y natural de esta Villa, Don Pedro Zoilo del Peral.”

Según el Catastro del Marqués de la Ensenada de 1751 de la Villa de Gor, Juan Ramón era el mayor de los tres hijos de Don Tomás de Miranda, cirujano  y de Doña Ana García Villapalacios. Por entonces tenía 12 años. Vivía con sus hermanos Antonio de 10 años y María de 7, además tenían una criada llamada Francisca de Arques y un oficial (ayudante de Don Tomás) de 19, llamado José de Reyes.
La familia Miranda debió residir un tiempo en Almería, si no la familia completa, al menos hay constancia de que Juan Ramón tenía allí su residencia, pues en el expediente matrimonial de 1772 dice que este era vecino de Almería.
Es de suponer que aprendiera el oficio de cirujano con su padre y que obtuviera su protomedicato en Baza. Esta ciudad ya tenía desde los Reyes Católicos tradición en el ejercicio sanitario, pues fue aquí donde se creó el primer Hospital Real, con motivo de la aparición de la peste en el año 1489, en las tropas que sitiaban la ciudad. Esto dio lugar a un hospital ambulante que seguía al ejército en todos sus movimientos, provisto de cirujanos. Los enfermos y heridos eran atendidos en una tienda separada del peligro del enemigo y teniendo siempre una Botica a su disposición.
Además, encontré una nota manuscrita en la hoja guarda de un impreso antiguo del Archivo Diocesano de Guadix que decía lo siguiente:

“Testifico en la forma que puedo, yo Dn. Miguel Montañés, vecino de esta ciudad de Baza, zirujano (…) aprobado por el Rl. Protomedicato en ella, como Juan de Salaçar, vecino, y natural de la villa de Orce, aâsistido y practicado; mas tiempo o años dcha.Facultad y para q conste a los q pribatibamente toca su examen doy la presente en dicha ciudad de Baça en diez y ocho días de setiembre de mil setecientos diez y seis años.”

Por tanto, ya debería existir un tribunal examinador en Baza a principios del S. XVIII. Sabemos que Don Juan Ramón Miranda fue cirujano militar, pues en un núm. de la Gaceta de Madrid de 1793 viene el apunte siguiente: “D. Juan Ramón Miranda, Cirujano en Guadix, 600 rs. cada año de los que dure la guerra”. También prestó sus servicios en el Hospital Real de la Caridad de Guadix desde el año (1773-1802), comenzó un año después de su boda con Doña Rosa, pues allí fue boticario su suegro, Don José Ruiz del Peral, hermano del famoso escultor de Exfiliana.
Debió ser un buen cirujano, ya que en otro periódico de la época: El Mercurio histórico y político de 9 de febrero de 1792 recoge la siguiente noticia: 

“Guadix 9 de febrero. El día 18 de enero se sintió Josepha López, mujer de Joachín Samaniego, vecinos de este pueblo, con vehementísimos dolores de Parto y síntomas de ser peligroso, para proporcionarla el posible auxilio fue llamado D. Juan Ramón Miranda, cirujano del Regimiento Provincial de esta Ciudad, el que conociendo el grave apuro en que se hallaba la parturiente, determinó aplicarla todos los medios más eficaces que para lances de semejante riesgo previene su facultad; y en efecto consiguió extraer dos robustas niñas de tiempo y perfectas, pero unidas desde la región umbilical hasta la superior del pecho, alimentadas o animadas de una sola vida. Como al parecer estaban muertas, se les administró el bautismo baxo condición. La madre que es de edad de 24 años, y de mediana estatura, se halló a pocas horas de su parto casi recobrada.”

            Otro personaje que engrosa la nómina de una verdadera galería de ilustres y peculiares accitanos…



domingo, 18 de agosto de 2013

YO ACCITANA

YO ACCITANA
   Yo accitana, veo a mi pueblo envejecer indignamente. Paseo por sus calles antiguas de palacios en ruinas, desgarrados por el abandono y amordazados por un cableado urbano que insulta a su belleza. Paseo bajo el sol inclemente del mediodía entre calles desarboladas y sucias, árboles raquíticos, asfixiados por adoquines que impiden crecer su tronco.
   Yo accitana, sueño con aquel jardín botánico de Wadias que en tiempo pretéritos fue la envidia de Europa, escucho el torrente subterráneo de agua discurrir por las arterias de nuestra ciudad, quejarse por la esterilidad a la que someten a sus caños y fuentes por donde no brota ni una gota de agua.
Guadix, Wadias, río de la vida ¡cuánto insulto a tu topónimo de origen!
   Yo accitana, me alejo por las salidas que van al campo, buscando algún rastro de lo que en vida fuiste, Guadix, y veo tus caminos flanqueados por alambradas metálicas, tus cerros como cárceles, cercados por alambre, tus senderos cortados por muros de hormigón armado; con la que la poca gentileza cívica marca su territorio.
   Yo accitana, que soy cal y agua, cielo y arcilla, que soy patio, pozo, encina, acacia, torre y luna. Yo accitana que siento correr historia y la leyenda por mi sangre, y en mis genes la huella de los grandes hombres y mujeres que parió esta tierra. Veo a mi pueblo subyugado a la indolencia, su patrimonio arqueológico diseminado por la geografía española, su patrimonio documental carcomido por los hongos o confinado a la suerte fatal de la ignorancia de quienes nos gobiernan.
Yo accitana, reivindico ya un museo arqueológico que atraiga turistas a mi ciudad, reivindico un archivo histórico, vivo y dotado de personal especializado y debidamente remunerado. Yo accitana, abomino del voluntariado que esquilme los puestos de trabajo, tan necesarios en estos tiempos, que son más una inversión que un gasto.
   Yo accitana, reivindico un centro documental y de estudios sobre la figura de Pedro Antonio de Alarcón que sea referente internacional. Yo accitana, paisana de uno de los mayores dramaturgos del Siglo de Oro de nuestras letras, quiero una escuela de teatro funcionando que organice festivales y dirigida por buenos profesionales y con experiencia probada, que los hay sobradamente en Guadix.
   Yo accitana, postulo por un Guadix como destino turístico, donde el gobierno municipal esté al servicio del emprendimiento y no al contrario. Yo accitana, con la maleta en la mano y mi corazón colgado de la torre de la catedral, veo a mi pueblo alejarse tras la ventanilla del tren y a medida que me alejo, un tirón de melancolía me embarga, parece que alguien me susurra al oído: Tampoco esta vez será posible…

CARMEN HERNÁNDEZ MONTALBÁN


jueves, 2 de mayo de 2013

El cine “Salón Royal Acci” de Don Juan Luis Campaña

 


Imaginemos la impresión que podía causar un invento como el cine en los ciudadanos de principio de siglo XX, en una ciudad de provincias como Guadix, donde la luz eléctrica todavía era un privilegio al alcance de unos pocos. A muchos de ellos, en su mayoría iletrados, debía parecerles cosa de brujería, algo fantasmagórico  cuanto menos. En la pantalla blanca, de repente aparecía todo un mundo en movimiento, con sus edificios, automóviles, tranvías y gente que andaba de aquí para allá, que parecía sentir, reír, enamorarse y sufrir como cualquiera de ellos, pero que se diferenciaba de la realidad en que parecían andar con mucha prisa y que los colores eran blanco y negro, con toda su gama de grises. También si se fijaban, podían ver unas motas negras parecidas a las moscas que invadían el ambiente, y la ausencia de sonido, como si en ese mundo todo se hubiera quedado mudo, tan sólo amenizado por la música de un piano o un violín.

Los que tenían la posibilidad o la osadía de costearse una entrada que por entonces costaban de una peseta y media, los primeros asientos, a sesenta céntimos el resto, podrían ver de primera mano el espectáculo. Observarían el haz de luz que iba estrechándose desde la pantalla al proyector; una máquina que al funcionar emitía el sonido apenas perceptible de una rueda. Y se preguntarían qué mecanismo hacía posible tal prodigio o al salir, exclamarían ¡cuántos adelantos!

Uno de los primeros salones de cine que se abrieron en Guadix fue el “Salón Royal Acci” más conocido como el Cine Campaña en honor a su fundador Don Juan Campaña. Un local habilitado en la Puerta Granada, esquina con la Calle San Miguel, frente al Torreón del Ferro y cercano a una prestigiosa taberna llamada Las Amapolas, donde podían degustarse una gran variedad de vinos y sabrosas tapaderas, hoy conocidas como tapas.  Se inauguró el día 15 de mayo, festividad de San Torcuato, de 1919. La prensa de la época lo va anunciando. El Nº 6 del semanario Eco de Guadix, el día 2 de febrero decía así: Teatro. Van notablemente adelantados los trabajos del que está construyendo el antiguo comerciante Juan Campaña; le auguramos gran negocio ¡Hacía tanta falta! Dos meses más tarde el mismo periódico recoge otra noticia: Teatro. Según tenemos entendido, el día 15 de mayo (día de San Torcuato) se inaugurará el teatro que nuestro buen amigo D. Juan Campaña está edificando en la calle de San Miguel. Se proyectará la incomparable película titulada “Fabiola”. Le deseamos al referido Campaña éxito en la empresa. Finalmente, el semanario del 11 de mayo de 1919, Nº 19, página 5, dice así: Inauguración y estreno. El elegante Teatro-cine que lleva por título Salón Accitano y cuyas obras van tocando a su fin, se inaugurará el día 15 de mayo, festividad de Nuestro Santo Patrono San Torcuato, con el estreno de la hermosísima y sensacional película de serie “Los Vampiros” que ha sido adquirida de la conocida casa Goumont, por mediación de su digno representante en esta ciudad, Don Carmelo Valverde Gómez. A Don Juan Luis Campaña, propietario del coliseo, enviamos desde estas columnas nuestro aplauso más ferviente y entusiasta por tan importante mejora, y le deseamos pingues ganancias en el negocio.

Así es como a última hora deciden inaugurar el Salón Royal Acci con otra película, se trata de la producción francesa que fue dirigida en 1915 por el director Louis Feuillade, en la que París es presa de un terror invisible y sin nombre contra la que la policía no puede actuar..., a esta, sucederían con gran éxito otras como La Niña mimada, protagonizada por Laura La Plante y Kenneth Harlan, En este signo vencerás, de corte histórico –religioso, Tomasín en el reino de Oz de 1925, precursora del Mago de Oz o La Bruja. Todas ellas están anunciadas en las publicaciones locales de la época como la revista quincenal Acci (1923), los semanarios Patria chica (1920),  Guadix y Baza (1928) o El Corregidor(1923) y El eco de Guadix (1919).

En principio hay constancia de que el cine disponía de un equipo sonoro Zeiss Ikon Luxophone: La máquina proyectaba, a intervalos regulares de pocas centésimas de segundo, un haz de luz sobre los fotogramas de la película; ese haz de luz viene aumentado e invertido por una lente que enfoca la imagen resultante sobre una pantalla. Más tarde, concretamente en 1926, Don Juan Luis Campaña firma un contrato de arrendamiento con opción a compra, con el comerciante alemán Rodolfo Wassmann y adquiere un proyector Bauer último modelo con todos sus complementos. Rodolfo Wassman, hijo de charcutero de la ciudad alemana de Hamburgo,  llega a España en 1906 y funda en Barcelona un pequeño negocio de venta e instalación de Proyectores de cine, más tarde se casa en Madrid con una joven y traslada allí su empresa, es aquí donde firman el contrato.

Juan Campaña, a juzgar por su fotografía, era un hombre de mirada soñadora, frente despejada de persona alegre, de buen juicio y muy sociable, labios finos de carácter reflexivo y un poco tímido, y nariz bien formada y un algo ancha, de persona decidida. Demasiado aventurado, adivinar la personalidad de alguien a quien no hemos conocido, por una fotografía, pero lo que es indudable es que él trajo un poco alegría y progreso a esta ciudad, un hombre emprendedor, de carácter noble, pues me cuentan que más de una vez, dejaba pasar gratis a la gente que no podía pagar su entrada. Muy bien se merece este pequeño homenaje.

Agradezco mucho la colaboración de su nieta, Isabel Cambil Campaña, licenciada en Bellas Artes y gran restauradora y a mi amigo Julio G. de los Reyes, bibliófilo y apasionado de nuestro Pedro Antonio de Alarcón. Ambos me han proporcionado fuentes de información sin las cuales, hubiera sido difícil redactar este artículo.

 

domingo, 3 de marzo de 2013

Juan Miguel Giménez Miranda (Opinión)

Carmen es una magnífica profesional que nos hará las delicias de conocer los ancestros de cada uno. Una experiencia única y emocionante donde aparecen datos y personajes muy interesantes que jamás podíamos imaginar. Lo escrito escrito está y lo que no pertenece a la oralidad y a la leyenda. Carmen se mueve y conoce como nadie los archivos que son como su casa, averigua los papeles partidas de nacimiento, defunción y matrimonios que son una fuente de información que de seguro no nos dejará indiferentes.

sábado, 2 de marzo de 2013

BIENVENIDA

Queridos amigos, os presento mi nuevo blog DOCUGEN, en el que ofrezco mis servicios como profesional en la investigación genealógica y documental. Quizá a alguno de ustedes le suene este oficio a cosas como "Aprendiz de sueños", "Inventor de palabras" o "Diseñador de promesas". Pero os aseguro que no tiene mucho que ver. Soy una experta "Documentalista de genes". Y si tu tienes la suficiente curiosidad, el dinero imprescindible para plantar este Árbol, yo me encargaré de regar y abonarlo lo suficiente para que sus ramas crezcan.
Mientras tanto, iré contando vuestras historias que irán llenando de contenido este blog, si así os place. Muchas gracias, aquí podéis encontrar mis datos de contacto, si queréis hablamos y nos vamos por las ramas...

Un saludo.